Nº 1384– 19 de Diciembre de 2010

En el llamado “Tercer Mundo” no habrá mesas cubiertas de suculentos manjares en esta Navidad. Están acostumbrados. Tampoco habrá disponibilidad de médicos ni medicinas suficientes. Es lo habitual. Nadie echa de menos lo que nunca ha tenido.

Las carencias en algunos lugares serán verdaderamente descomunales.

Pero no penséis que en este Occidente de la abundancia faltarán carencias, por muy llenos que estén los escaparates de los grandes almacenes.

Faltarán hogares completos…

Faltará armonía en muchos de ellos…

Faltarán familias reconciliadas…

Faltarán el gozo y la alegría que las cosas materiales no pueden aportar…

Faltará la energía divina que viene con el pan de cada día, cuando Dios no está ausente en medio de la abundancia…

Faltarán risas sin necesidad de alcohol, y conciencias limpias…

Las carencias no serán de la misma naturaleza que en otras latitudes, pero no por eso dejarán de ser carencias.

Faltará gratitud a Dios, respuesta a su llamada, decisión para el compromiso…

Pero a algunos de nosotros no nos falta ni nos faltará esperanza para seguir creyendo que el Evangelio es poder de Dios para salvación…

Que Jesucristo es el mismo ayer, y hoy, y por los siglos… Y que Dios por su Espíritu Santo sigue queriendo hacer nuevas todas las cosas.

Mucho amor… y ¡Feliz Navidad!

Joaquín Yebra,  pastor.

 

Los comentarios están cerrados.

Meses
Archivo